La oración. Como orar a Dios?

La oración.

Como pedir a Dios?

Uno de los requisitos indispensables dentro del plan de salvación, es la Fe.- el Apóstol Pablo dice lo siguiente de la fe: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Heb 11:1) ¿Por qué es un requisito indispensable? La respuesta nos la da el apóstol en el verso 6 que dice: porque sin fe es imposible agradar a Dios. Jesús incluye la fe en la oración: – Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis. Mat 21.22 – debemos tener siempre esta convicción, la certeza de que nuestra petición será contestada, en cualquier momento, la respuesta no es instantánea, pues Dios prueba nuestra convicción. Si caemos en desánimo ¿cual va a ser nuestra actitud hacia el? ya sea de desesperación, o levantemos nuestro espíritu contra él. Esto último es lo que nos descalifica para ser merecedores de la gracia divina en cuanto a las peticiones hechas en oración.

Esta situación la encontramos expresada por el Apóstol Pedro que dice: para que sometida a prueba vuestra fe,[…],sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;(1Pe 1:7-8) – abriendo un paréntesis vemos que Pedro dice que nuestra fe es sometida a prueba, y cuando esto sucede debe ser hallada en nuestra boca y corazón y mente, alabanza, gloria y honra. Porque esto, es lo que nos enseña el Señor Jesucristo, cuando habla de la oración. ¿Tenemos que esperar a que se manifieste? ¿Que sentido nos da Pedro al decir: cuando sea manifestado Jesucristo? En otra parte la escritura nos dice:  Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.   (Mat 18:20). Osea, cuando estamos, sin discordias, ni ninguna índole de situación que cause desunión, entonces se manifiesta Cristo. Esto nos evoca el salmo 133 que dice: 1.¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!

2. Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

3.  Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.

En este salmo, se cumplen 1.- el derramamiento del Espíritu Santo, 2.- La condición de Santidad, el estar apartados para Dios.3.- Dios envía bendición (todas nuestras peticiones pueden ser contestadas en nuestro tiempo); 4.- se manifiesta la salvación, la cual abrazamos con esperanza cuando creímos.

 

Como orar?

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.   (Mat 6:6-7).

En esta enseñanza del Maestro, nos muestra que la oración es privada con Dios únicamente, pues si queremos mostrar nuestra fe en público mediante la petición en oración, nuestra fe es reprobada, pues todos esperarán ver la respuesta, la cual nunca llegará, y esto generaría mucha mas desconsuelo que cuando lo hacemos en secreto, y la respuesta tarda en llegar. El apóstol Santiago nos habla claramente del porque no recibimos lo que pedimos en oración: “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”  (Stgo 4:3) Muchas veces pedimos para nuestra propia satisfacción, no meramente para deleites, sino que pedimos para sentirnos bien, y no para dar gracias a Dios y glorificarle primeramente a él.

El ejemplo de la oración, la enseñó el Señor Jesucristo:

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.   Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.  (Mat 6:9-13)

Este modelo de la oración, se ha hecho una tradición, y en algunos casos una penitencia para los pecadores, aplicación que podemos decir que es errónea. Pues, este modelo encierra varios pasos: el primero es la adoración, reconocer la majestad y poderío de Dios como él único soberano, en esta primera parte (Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.), podemos incluir todo lo que podemos expresar para adorarle plenamente. Por ejemplo podemos citar el pasaje de Mateo 15:22-28, el caso la mujer cananea que rogo al Señor por su hija:

“”Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas pérdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!  … Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.””

A primera vista pensamos, si Jesús es misericordioso, ¿porque no le hizo caso? La respuesta la vemos en el verso 25: “entonces ella vino y se postró”. A Dios tenemos que adorarle, no le podemos pedir, sin antes entrar a su presencia en adoración para ser recibidos y/o aceptados. Pues cuando ella se postró, entonces fue atendida su petición. Y luego el segundo paso, es la humillación y el reconocimiento de nuestra condición de rendición a Dios: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Esta segunda parte, no es un mero trámite de poesía o palabras simples, esta es la total sumisión a Dios, pues como vimos, la mujer cananea se postro y clamo: ¡Señor, socórreme! Esto fue algo totalmente distinto a lo que hizo marta:

Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.   (Juan 11:21), en esta porcion vemos que marta no mostro un espíritu de humildad, sino un espíritu de rebeldía o soberbia. Mas sin embargo maría mostró la misma actitud de la mujer cananea: María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.   (Juan 11:32)

Esta es una de las actitudes que le agradan a Dios, por eso el Padre nuestro empieza con la adoración primeramente, y luego el de la humillación ante él, pues al decir: Venta tu reino, es porque estamos dispuestos a reconocerle, y a servirle, pues Jesús dice: Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga   (Mat 11:29, 30). El llevar el yugo, no es otra cosa que aceptar el dominio de Dios en nuestras vidas, y el evangelio de Cristo, pues debemos estar dispuestos a ser gobernados por él. Y entonces se hará su voluntad, tanto en él cielo como en la tierra, en nuestras vidas.

La palabra yugo, no es otra cosa que esclavitud o gobierno: “Gén_27:40.-  Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; Y sucederá cuando te fortalezcas, Que descargarás su yugo de tu cerviz”. “Lev_26:13.-  Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido”. “Deu_28:4.-8  servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte”. “Jer_27:11  Mas a la nación que sometiere su cuello al yugo del rey de Babilonia y le sirviere, la dejaré en su tierra, dice Jehová, y la labrará y morará en ella”.

Entonces después de estos dos primeros pasos, viene el tercer paso: nuestras peticiones: El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

Es necesario conocer que Dios ya sabe lo que necesitamos, y nos dará solamente lo que en realidad nos hará bien, pues escrito está: “porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. (Mat 6:8)” solo el espera nos humillemos ante él y que se lo confesemos. Y sobre todo la llave que abre y cierra puertas: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”. (Col 3:17), todo lo que usted pida, tiene que pedirlo en el nombre de Jesús, no hay otro nombre (Hechos 4:12)

Esto Jesús mismo lo enseñó: “Juan 14:13  Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”. “Juan 14:14  Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”.

Y por último, el cuarto paso, el agradecimiento: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.  Aun aquí debemos seguir exaltando al gran Dios y Salvador nuestro.

Que la paz de nuestro Señor y salvador Jesucristo, entre en su corazón y en su hogar.

 

 

PD. Este tema nace a partir de una solicitud de un alma que estaba pasando por una tribulación grande. Y la verdad encontró respuestas que no le daban las personas a quienes se acerco, y hoy esta buscando de Dios día a día.  Recuerda amigo lector: DIOS TE AMA, Y SE MANIFESTARA A TI DE MUCHAS FORMAS. BENDICIONES DEL YESHUATI HASHEM.

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